El hombre gay y la ropa interior

Rick Day
La ropa interior masculina, en las últimas décadas, ha tenido una evolución constante hacia la comodidad y sensualidad del hombre, una tendencia que muy pocos veíamos venir.


Tal vez la mayoría lo niegue pero a la hora de escoger las piezas de vestimenta íntima pensamos en dos aspectos básicos: comodidad y sensualidad.

No hay duda de que como hombres queremos sentir confort al escasamente vestirnos pero también deseamos explotar el morbo que produce exhibir nuestros cuerpos masculinos formados por horas de sudor con un par de mancuernas soldadas a nuestras manos.

Desde aquel slip de moda en los 80’s y parte de los 90’s que parecía un bóxer debido a su gran tamaño, hasta el bóxer holgado de los 90’s. Hemos llegado a los pequeños slips de diseñador y los nuevos bóxer cortos y ajustados a la anatomía masculina.

En la actualidad contamos con varias opciones de moda en este sentido, las dos ya mencionadas y otras más audaces como tanga, bikini, hilo y suspensorio.

El bóxer hoy le gana a las demás opciones en términos de cantidad de usuarios y esto se debe a que la mayoría de los hombres prefiere vestir cosas discretas y no aquellas que muestren mucha piel; pero si hablamos de sensualidad la cosa se pone reñida.

Aquellos varones que se atreven a utilizar ropa interior diferente a los ya tan monótonos bóxer, se enfrentan a la polémica que suscita llevar piezas que exponen al máximo su cuerpo y que notoriamente buscan más el morbo y demostrar la confianza en sí mismos.

En los últimos años ha comenzado una tendencia que pretende ridiculizar el uso de  toda aquella ropa interior masculina diferente al bóxer. Por ejemplo, al slip se le tilda de “pasado de moda”, además de mostrarlo como una prenda que generará burlas de quien te la vea puesta. Nada más alejado de la realidad, cualquier pieza que uses y no sea tu talla o esté rota, por dar algunos ejemplos, te hará ver desaliñado y que no te importa tu aspecto, minimizando tu atractivo y poniéndote en una posición vergonzosa. En el caso del tanga, bikini, hilo y suspensorio se señala al usuario inmediatamente de homosexual pero esta tendencia sólo busca forzarnos a comprar y usar bóxer debido a que ciertamente son más costosos que el resto de las piezas y generarían más ganancias a las marcas que los fabrican.

La ropa interior que decidas usar no sólo depende de cómo te quieras ver y sentir sino también de sus bondades o beneficios. Un típico ejemplo de ello es que si pasas sentado la mayor parte del día y usas bóxer podrás notar cómo se marcan en tus cuádriceps, esta presión que la prenda ejerce sobre tu cuerpo hace que la circulación en tus piernas sea más lenta y por ende afecte tu salud, pero ya tendremos tiempo de desglosar cada opción con detalle en próximas entregas.

Pienso que el hombre debe ser versátil en muchos aspectos de la vida y la ropa interior es uno de ellos. Es importante saber las ventajas y desventajas de cada tipo de prenda para determinar en qué momento debemos usarlas; sin embargo lo que uses para seducir a tu pareja estará más enfocada en cómo te sientes con alguna de estas piezas y puedas transmitir seguridad más allá de lo que lleves puesto, sólo debes saber cuál usar y en qué ocasión.

Recuerda que la seguridad que demuestras comienza desde tu ropa interior y se transmite al exterior.

COMPARTE ESTO

 
Copyright © Neouomo. Designed by OddThemes & Best Wordpress Themes 2018